martes, 9 de diciembre de 2014

“No se critica a los que hacen”

Entrevista a Daniel Papasodaro


Un famoso escritor uruguayo, un tal Eduardo Galeano, dijo una vez “un fútbol sin hinchada es como bailar sin música”, y es verdad, de qué sirve una gambeta sin el “oleee” de la tribuna, de qué sirve una vuelta olímpica para un estadio vacío. Qué sería de una tribuna sin el coro de miles de gargantas, sin los millones de saltos, sin las banderas flameando, es decir, sin todas esas demostraciones de pasión que se ven domingo a domingo en un estadio. De qué sirve una tribuna si no tuviera una hinchada ¿Acaso sería un lugar cómodo para sentarse y tomar sol? Lo único cierto es que no sería un lugar donde se concentra una masa de gente provocando un fenómeno social y cultural, como lo es el fútbol argentino.
El Estadio Juan Carmelo Zerillo, más conocido como “El Bosque” representa para los hinchas de Gimnasia, como señaló Nicolás Galliani, “el lugar donde soy más feliz”, o llegando más al extremo, “el lugar donde quiero estar cuando me muera” como afirmó Fabrizio Berlingieri. A pesar del pensamiento de la mayoría de los socios, los triperos tuvieron que en 2005, luego de ciertos hechos de violencia en el estadio de 60 y 118, trasladarse a jugar al Estadio Único, dejando de lado su tan querido “lugar en el mundo”. Las protestas se hicieron constantes, y agrupaciones triperas provocaron una lucha en contra del estadio de 32 y 25.
Daniel Papasodaro, socio Nº 3927/0 del club platense y líder de “Unidad Gimnasista”, fue una de las personas que propuso la remodelación de “El Bosque”.


-  Siendo socio de Gimnasia ¿qué significa “El Bosque” para vos?

- “El Bosque” es como mi segunda casa. Conozco el Estadio de Gimnasia desde muy chico. Mi papá, como yo a mi hijo y mis nietos, me llevó desde los cuatro años a ver al lobo, entonces, desde la infancia era mi casa paterna y el bosque.


- ¿Y cómo lo ves al estadio?

- Gimnasia no se merece tener el estadio que tiene, se merece tener hoy una cancha digna para los socios y acorde con las circunstancias actuales, como la modernidad del fútbol pero a raíz de sucesivas dirigencias, que fueron posponiendo una obra tan importante como tener un estadio definitivo, nuestra propia casa, y, la negligencia en algunos casos y la intencionalidad en otros, hicieron que se postergara durante muchos años la transferencia del dominio de las tierras.

Daniel Papasodaro, socio Nº  3927/0, 
candidato a presidente de la institución en 2010.
- ¿Y qué significo la ida a jugar al Estadio Único?

- Ir a jugar a ese lugar fue terrible. Es un estadio que para nosotros es “mala leche”. Es un estadio que tiene mucho condimento político desde el inicio de su construcción, durante su inauguración y en la actualidad. Hoy el gobernador de la provincia de Buenos Aires lo utiliza, no para jugar al fútbol, sino como un meteam de campaña política. Ese estadio no se hizo pensando en los clubes de La Plata, se hizo pensando en otra cosa, por eso desde su gestación comenzó mal. Se lo llamo “Único” ya que buscó disolver los clubes de la ciudad, para fusionarlos y que jugaran ahí. Por suerte esa idea loca se le fue porque nunca habían entendido lo que significa el sentimiento de cada una de las hinchadas, por ejemplo.
Tanto Gimnasia como Estudiantes tienen su identidad en el bosque, también sus anécdotas, su historia futbolística. La mayoría de los jugadores que se hicieron ídolos de los clubes se formaron allí, y creo que cada uno tiene que mantener su identidad. El bosque es la identidad tripera, es la muestra de pertenencia y creo que el hecho de tener las tierras a nombre del club y el proyecto para terminar el estadio es una gran avance, y le va a hacer bien al club.

- Pero poniéndote en el lugar del presidente en ese momento, donde la presión política para jugar allí era muy fuerte, ¿lo habrías hecho?

Estadio Ciudad de La Plata antes de su 
remodelación en 2009
- No, de ninguna manera hubiera ido a jugar al Estadio Único, el estadio ese se utilizó solo en un momento de Gimnasia. Fue cuando la Comisión Directiva presidida por Juan José Muñoz, decidió desde el primer día de su mandato que Gimnasia cerrara las puertas del Juan Carmelo Zerillo, por un acuerdo político con, el por entonces intendente de La Plata, Julio Alak, y al cual él estrictamente cumplió. Por eso fue que a raíz de ciertas maniobras dolosas con CoProSeDe hicieron cerrar “el Bosque” y después procedió a su demolición, que por suerte solo alcanzo a demoler tres pedazos de tribuna y no todo el estadio, como era su proyecto.


- Se cierra el Bosque y muchos de los socios comienzan a hacer propuestas para volver, surgen “Por y para El Bosque”, “Centinelas del Bosque” ¿cómo surgieron?

- Eso fue el inicio de protestas de un grupo de socios que notaron las maniobras que tenía el presidente y comenzaron a manifestarse para volver al Bosque. Por suerte para el club, estos grupos de socios hicieron las agrupaciones para luchar en contra de jugar en el Estadio Único y favor del estadio propio, y gracias a esa lucha incansable, de la cual participaron varios periodistas como Néstor Basile, y que gracias a ellos tuvo tanta repercusión, hoy se pudo conseguir los logros obtenidos, como la puesta en marcha de la reconstrucción de la platea.

- 2010, año electoral, Gimnasia en fútbol era un desorden y cada vez más juicios tenía no solo el club sino la dirigencia en cuestión, ¿qué pasaba por tu cabeza para postularte como presidente?

- Es que en realidad la presidencia de Walter Gisande fue buena el primer cincuenta por ciento de su mandato, la segunda parte, en el plano futbolístico, fue un desastre las contrataciones que hizo, los préstamos en dólares que tomo de jugadores que no alcanzaron a jugar y, por consiguiente, endeudo al club de una manera que hoy todavía la padece.
En Gimnasia siempre hubo falta de equilibrio presupuestario, ya que se toman contratos o préstamos que no se pueden pagar, entonces después se prioriza el pago de esos mismos préstamos o contratos y se deja de pagar lo más importante, que son los sueldos del plantel profesional y de los empleados del club. Con Gisande pasó eso, en todos los meses estaba tres o cuatro sueldos atrasado.

- ¿Y tu propuesta?

- Y… Gran parte de mi propuesta de 2010 fue la que llevo adelante Delmar. Me da risa pero en los debates él me dejaba hablar primero para después decir en otras palabras lo que decía yo, y… ¡terminó ganando! En su mandato, fue llevando adelante
muchas de mis ideas. La construcción de la tribuna se la impusimos, con la ayuda de mi lista “Unidad Gimnasista” y “Por y para el Bosque”, en uno de los debates porque el no quería jugar en el Bosque. Además de que se comience con las tratativas para construir la platea. Finalmente, conseguimos la Asamblea Extraordinaria para aprobar el proyecto, que no se realizó con él como presidente, sino que había renunciado y Onofri decidió convocarla, ya que le convenía políticamente, debido a necesitar mostrarle algo a los socios para darle fuerza a esa dirigencia.

- Fuiste una de las voces cantantes…

- Si, fui el que dio las explicaciones de la construcción, junto con el arquitecto Díaz, de lo que era el proyecto. En esa misma Asamblea hicimos aprobar el sistema de fideicomiso (es el sistema de financiamiento que tiene la tribuna), y la venta de palcos y plateas.

- Delmar señaló que Gimnasia no tenía recursos para afrontar el proyecto…

- Gimnasia, ni nadie tiene recursos para afrontar la construcción de un estadio. Uno tiene que fabricarlos, como se hace ahora. Hay que, con inteligencia y con iniciativas propias, generar recursos genuinos para hacerlo. Cuando propusimos la platea, se aprobó y hoy se está ejecutando sin recursos del club, se está realizando con los recursos de los socios o de la venta de algún jugador, pero si no los generas, no vas a tener recursos.

- ¿Hubo alguna objeción antes de la aprobación de los socios en la Asamblea Extraordinaria?

- No, fue por unanimidad. No hubo ni una sola objeción a ninguna de las propuestas, ni de proyecto, ni del financiamiento, ni de la construcción.

- ¿Cómo surge y qué planteaba el proyecto de la construcción Platea H?

- El proyecto fue una idea del Luís Díaz. Él, que es socio fanático de Gimnasia, decía que la cancha no podía tener ese agujero negro que tiene donde estaba la vieja platea H, y que como arquitecto profesional, especializado en construcción para eventos deportivos, iba a hacer una propuesta a Gimnasia, donándola al club, para que la institución pueda construir, en principio esa parte de tribuna. Ahora termino siendo todo el lateral. La dirigencia de Gisande, después de muchas idas y vueltas, aprobó el proyecto pero nunca lo llevó a una asamblea.
Cuando asumió Delmar, junto a Díaz nos juntamos con Robustelli y decidimos llevar a cabo ese proyecto. A partir de ese momento asistíamos al club casi semanalmente, pedimos muchas reuniones con la comisión, muy pocas aceptadas, conseguimos que nos permitan trabajar en el proyecto y durante ese tiempo fue cuando lo modificamos. En su momento era solo una tribuna de fútbol y ahora paso a ser un pequeño centro deportivo, en el cual, muchas actividades deportivas que se llevan a cabo en la sede, pasaran a practicarse allí.

Salvador Robustelli
Arquitecto Luis Díaz










- Hoy día ¿notas algunos cambios en el club acerca de dicha propuesta?

- Lo que veo, sin hacer críticas ya que no se crítica a los que hacen, es que están llevando adelante el proyecto a pesar de que sea muy despacio. Lo importante es que dos vicepresidentes actuales de la institución, son dos personas que trabajaron llevando a cabo el proyecto. Lo que sí, los tiempos que están manejando son muy lentos, se podría haber acelerado o haber comenzado antes, se podría, también, haber constituido antes el fideicomiso. Estiraron mucho los tiempos, puede ser por cuestiones electorales, puede haber habido un manejo político por alguna cuestión electoral pero se podrían haber acortado los plazos.
La inflación que hay hoy en Argentina va a generar una contra en la construcción del proyecto, porque, por ejemplo, hace un año se están vendiendo palcos y plateas, y no se modifican los precios, porque no se puede ya que están congelados, pero las obras que se tienen que hacer, todos los meses se actualizan. Entonces acelerar los tiempos significaba ganar dinero.

- Corrieron las dos torres de iluminación…

Segunda torre de iluminación recolocada.
 Primer paso dado.
- Las torres estaban puestas donde había que hacer la primera etapa de la obra. El primer gran paso fue el desplazamiento de las torres de iluminación, el segundo paso va a ser la construcción de las bases de la tribuna, que ya se licitó la obra. Cuando termine el campeonato se hará el cincuenta por ciento de las bases, constituyendo la primera etapa. Esto ocupara el centro, tapando todo el agujero, luego se tendrá que demoler las ochavas para seguir con la construcción, debido a que la nueva tribuna va de ochava a ochava. También se contrató la construcción premoldeada de la tribuna, es decir, cuadrados de tres escalones por seis metros de ancho, los cuales se montarán con una grúa sobre unas vigas de hormigón. Eso ya esta en ejecución, en la fábrica. Lo que se tiene que hacer en el Estadio son las estructuras de hormigón.

- ¿Tiempo más o menos?

- El tiempo no es el que dure la construcción, el tiempo es el financiero. Hasta ahora se contrataron las bases que se van a hacer en dos o tres meses. Esa sería la primera etapa. En marzo se comenzaría a montar las tribunas, también en la primera etapa, y calculo que para fin de año de 2015, la tribuna central va a estar terminada. Ojo, la tribuna, no el proyecto.

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